La rutina diaria del Profeta Muhammad (s.a.w.s.)

muhammadSiempre estoy fascinado por las rutinas diarias. Creo que son la clave para llevar una vida exitosa y productiva. El cómo se vive el día, cada día, es la forma en que uno vive su vida. Las pequeñas acciones consistentes de hoy suman para crear los logros de la vida (o fracasos) del mañana.

Como parte de mi fascinación por las rutinas diarias, me gusta leer y aprender acerca de las rutinas diarias de los hombres y mujeres exitosos de la historia: las personas que alcanzaron grandes logros y que nos hará darnos cuenta de que ni siquiera hemos arañado nuestro potencial humano completo todavía. Mediante la exploración y el aprendizaje de las rutinas diarias de las personas de éxito, descubrimos nuevos hábitos y nuevas rutinas que pueden conducirnos al éxito, in sha Allah.

Como estaba aprendiendo y explorando las rutinas diarias, se me ocurrió que no podía existir una rutina diaria con más éxito, más equilibrada y más agradable a Allah (Subhanahu Wa’Tala) que la rutina diaria de nuestro amado Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Él es el hombre más exitoso que jamás haya existido, y el hombre de mayor éxito tanto en el dunya como en el ajirah.

Allah dice en el Corán:

“Realmente en el Mensajero tenéis un hermoso ejemplo para quien tenga esperanza en Allah y en el Último Día y recuerde mucho a Allah.” (Sura de los coligados: 21)

Algunos consejos a tener en cuenta

En base a esto, empecé a leer y compilar la rutina diaria del profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como nos narraron sus compañeros leales y su familia. Antes de empezar, sin embargo, debo mencionar un par de cosas:

1- La mayoría de mis lecturas se centran en el tiempo después de que Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) emigrase a Medina y estableciese la primera comunidad islámica. La razón para elegir este periodo y no el período de La Meca se debe a que el profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros no fueron capaces de vivir libremente en la Meca debido a la persecución de los habitantes de Meca en ese tiempo y por lo tanto no había establecida una “rutina” que pudiesen seguir sin poner en riesgo sus vidas frente a dicha persecución.

2- La palabra “rutina” puede ser mal interpretada; el profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no tenia una rutina estricta que siguió diligentemente cada día. Como se verá más adelante, se utiliza para adaptar cada día a las necesidades de su comunidad y la familia. Dicho esto, se puede ver una estructura clara en sus días (en su mayoría rodea las horas de oración) y nunca fue un momento “perdido” o aislado.

3- Con el fin de no hacer este artículo demasiado largo, he evitado citar todas las narraciones que conforman la descripción de la vida diaria del profeta. Esto es para evitar que se prolongue el artículo y que se haga difícil o pesado de leer. Sin embargo, si no estás seguro acerca de cualquiera de las siguientes descripciones o estás interesado en saber qué hadiz se refiere a cada descripción, por favor házmelo saber en la sección de comentarios al final y compartiré la referencia in sha Allah.

4- Por último, debo mencionar que uno de los mejores libros, más concisos y bien documentados que he leído sobre este tema es un libro en árabe escrito por Sh. Abdul-Wahab bin Nasir Al-Torari. El nombre del libro es “El día profético” y está disponible para descargar en formato PDF desde aquí para aquellos que deseen leer el libro en árabe.

Con todo eso, vamos a empezar a explorar la rutina diaria del profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y aprender cómo podemos aplicar un poco de su rutina en nuestra vida moderna de hoy. Voy a hacer esto de dos maneras. La primera simplemente describir lo que pasó en cada parte del día y luego resaltar algunos aspectos prácticos de su rutina para aplicarlo a nuestra vida diaria.

Bismillah.

Desde el Fajr hasta el amanecer

Quiero que cierres los ojos e imagines la casa del profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en el momento del Fajr. La llamada a la oración la realiza Bilal (que Allah esté complacido con él), y despierta al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) que estaba tomando una siesta después de su larga oración de la noche.

Despertando

Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se despierta y lo primero que hace es utilizar el siwak y recitar la dua’a: “Alabado sea Allah, quien me ha devuelto la vida, luego de haberme dado la muerte y a Él será el retorno.” Escucha atentamente a la adhan y repite lo que el muadhin dice y entonces él hace su wudhu y reza las dos rak’as de sunnah de la oración del Fajr. Después de sus dos rak’as, si su mujer está despierta, le habla con amor y si está dormida, se tendía sobre su lado derecho hasta que el iqama.miswak-siwak-islam-musulman-productif-238x300

Cuando Bilal (que Allah esté complacido con él) podía ver que las personas se ya se habían reunido, iba cerca de la casa del Profeta y decía: “La oración, Oh Profeta de Allah.”

Al salir de casa

El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) salía de su casa, miraba hacia el cielo, y luego recitaba la dua’a: “En el nombre de Allah, me encomiendo en Allah, no hay fuerza ni poder salvo en Allah. ¡Oh Allah! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir y ser oprimido, de ser ignorante o que sean ignorantes conmigo.”

Al entrar en la mezquita

Luego, entraba en la mezquita con el pie derecho y decía: “En el nombre de Allah. La paz y las bendiciones de Allah sean con su Mensajero.¡Oh Allah! Ábreme las puertas de Tu misericordia. Me refugio en Allah, el Magnífico, en Su rostro generoso y en Su eterno dominio del maldito demonio”

Cuando Bilal (que Allah esté complacido con él) lo ve entrar en la mezquita, llama al iqama y los compañeros se colocan en filas y el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dirige la oración.

Después de la oración del Fajr

Después de la oración, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) recuerda a Allah (Subhanahu Wa’Tala), y realizar el adhkar después de Salat.

A continuación, los compañeros se reúnen más cerca del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y habla con ellos. A veces los amonestaba con una advertencia poderosa que hacía que los compañeros llorasen, a veces iba a contarles una historia, a veces les hacía preguntas, a veces iba a preguntar si alguno de los compañeros tubo un sueño para poder explicarlo o él compartía un sueño que tenía y lo explicaba. Otras veces escuchaba a los compañeros mientras hablaban acerca de sus vidas, tal vez recordando su vida antes del Islam y se reían de la ignorancia que solían vivir; y el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sea con él) sonreía con ellos. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se sentaba con ellos hasta que salía el sol.

Después de la salida del sol

Después de la salida del sol, el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) volvería a su casa. Entraba en su casa diciendo: “En el nombre de Allah regresamos y en nombre de

Allah salimos y nos encomendamos a nuestro Señor”. Tan pronto como entraba, usaba el siwak, y daba el Salam al toda su familia, visitaba a todas sus mujeres, preguntando cómo están y haciendo dua’a por ellas. Durante su visita, se preguntaba si había cualquier alimento disponible ese día; si había, iba a comer, y si no había ninguno, él decía: “Entonces, estoy ayunando”.

Consejos prácticos del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entre el Fajr y el amanecer:

1- Despertarse con el adhan del Fajr
2- Usar el siwak tan pronto como te despiertes
3- Rezar dos rak’as de sunnah del Fayr en casa antes de salir ala mezquita
4- Realizar dua’a al despertar, al salir de casa y al entrar en la mezquita
5- Rezar el Fajr en congregación
6- Quedarse después del Fajr recordando a Allah (Subhanahu Wa’Tala) con el recuerdo después del Salah y el adhkar de la mañana
7- Pasar algún tiempo en un círculo de conocimiento después de la oración del amanecer con tus amigos o hermanos de la mezquita, aprendiendo acerca de tu din hasta el amanecer
8- Al volver a casa, recita la dua’a para entrar en casa, comprueba de que todos están bien en tu casa, y haz dua’a por ellos
9- De vez en cuando realiza un ayuno voluntario


 

Entre la salida del sol y el tiempo de Dhuhr

Después visitar a su familia, volvía a la mezquita y rezaba dos rak’ahs; luego se sentaba en la mezquita y los compañeros se reunían a su alrededor. Este fue un tiempo conocido por todos en Medina para ir a ver al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) si querían pasar tiempo con él, y aprovechar y preguntarle algo. A veces, había un montón de compañeros y, a veces había pocos, dependiendo del horario y la actividad de los Compañeros ese día. A veces, los Compañeros se turnaban para estar en esa reunión y aprender del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), mientras que otros iban al comercio o la granja y después los otros les enseñaban lo que habían aprendido del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él).
El Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía pasar ese tiempo enseñando y compartiendo el conocimiento de que Allah (Subhanahu Wa’Tala) le había dado. No simplemente se sentaba y daba conferencias; a veces hacía preguntas o entraba en debates con los compañeros, con el objetivo de enseñarles una lección, y esto ayudó en el desarrollo del conocimiento de los compañeros y del iman en sus corazones.despues del sol

A veces los bebés recién nacidos fueron llevados al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) durante este tiempo, por lo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía realizar la sunna de tahneek, hacer dua’a por ellos, y buscar la bendición de Allah (Subhanahu Wa’Tala). A veces, le llevaban una nueva cosecha para que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) hiciese dua’a por ella y le daba esta nueva cosecha a los niños más pequeños de la reunión.

Este fue el momento en que el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también recibía delegaciones de los que se convirtieron al Islam y él los saludaba y buscaba como podía ayudarles.

En estas reuniones, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nunca tuvo un asiento especial o claramente indicado, hasta el punto que cuando los extranjeros que venían a la reunión tenían que preguntar quién de ellos era el Profeta! (Sólo mucho más adelante en su vida los compañeros insistieron para que tuviese un lugar mas elevado y él acabó aceptando).

A veces la comida se daba como un regalo en esta reunión y todo el mundo comían juntos.

Esta reunión se alargaba o se acortaba en función de cada día, pero duraba hasta el momento antes del Dhuhr cuando los compañeros iban a sus casas o a sus campos para una siesta antes del Dhuhr.

Visitas

Durante estas horas entre el amanecer y justo antes del Dhuhr, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también iba a visitar a algunos de sus familiares y compañeros. Podía visitar a su hija Fatimah (que Allah esté complacido con ella) y pasar tiempo con sus nietos, o podía visitar a sus compañeros quienes lo invitaron por la mañana, o a los que estaban enfermos y no se encontraban bien.familia

Además, durante estas horas caminaba a través del mercado, saludando a los transeúntes con su bella sonrisa, saludando a los niños en su camino, y si una persona lo paraba (ya sea hombre o mujer, joven o viejo), se detenía y los escuchaba e intentaba ver cómo puedía ayudarles. A veces caminaba solo, otras veces con sus compañeros.

Antes del Dhuhr, el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) iba a la casa de la esposa que le toaba el turno ese día, y tan pronto como entraba, daba el Salam a su familia, usaba el siwak y rezaba 4, 6 u 8 rak’as de la oración Duha.

Por lo general, en este momento, las mujeres de Medina venían a visitar al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le hacían preguntas acerca de su religión, aquellas preguntas que podían resultar vergonzosas de hacer en una mezquita llena de gente. Las esposas del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaban allí para explicar los asuntos femeninos de la religión.

Este es el momento en que él también ayudaba a su familia, reparaba los zapatos y la ropa, ordeñaba a la oveja o a la cabra, y ayudaba a su familia con las tareas diarias. También pasaba tiempo de calidad con su familia, para hablar, sonreír y reír con ellos.

A veces, mientras estaba en casa, sus más cercanos compañeros lo visitaban a esta hora, como Abu Bakr (que Allah esté complacido con él), Umar (que Allah esté complacido con él) y Uthman (que Allah esté satisfecho de él).

Luego se echaría una siesta hasta cerca de la hora de Dhuhr.

Consejos prácticos del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entre la salida del y el Dhuhur:

1- Después de la salida del sol hasta el Dhuhur es el momento de buscar una actividad, ya sea ir a trabajar, la búsqueda del conocimiento, o la realización de obras de caridad…
2- La oración Duha se debe realizar durante este tiempo en un mínimo de 2 y un máximo de 8 rak’ats (o 12 según algunas narraciones)
3- Si estás en casa uno debe servir a su familia, ayudándoles con las tareas domésticas, y pasar tiempo de calidad con ellos
4- Se recomienda tomar una siesta antes de la oración de Dhuhr según la sunnah


A partir del mediodía hasta el Asr

Cuando llega el momento del Dhuhr y Bilal (que Allah esté complacido con él) llama a la oración, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se despertaba de su siesta (si todavía estaba durmiendo), y hacía wudhu para luego rezar en su casa cuatro rak’as de sunnah antes del Dhuhr. Esperaría para el Salat en su casa, entonces él salía hacia a la mezquita y Bilal (que Allah esté complacido con él) llamaba a la oración para empezar.

Después de la oración del Dhuhr, es cuando normalmente iba al mimbar y daba un discurso a los Compañeros. La mayoría de los compañeros se reunían en este momento, por lo que la mezquita estaba completa.

Después de este discurso, volvía a casa y rezaba dos rak’as sunnah después del Dhuhr; entonces él salía con sus compañeros para cumplir ciertas funciones necesarias en la ciudad o se quedaba en la mezquita hasta el Asr.

Consejos prácticos de Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entre el Dhuhr y el Asr:

1- Rezar 4 rak’as antes y 2 rak’as después del Dhuhr en tu casa (o en la oficina/escuela) y rezar la oración del Dhuhur en congregación
2- Aprender un poco de conocimiento religioso después del Dhuhr (tal vez asistiendo a una charla o escuchar un podcast de alguna conferencia islámica…)


Del Asr hasta el Maghrib

adhanCuando se llama a la oración del Asr, esperaba que las personas se reuniesen en la mezquita, a continuación, les animaba a rezar 4 rak’as antes de la oración. Después de la oración daba una breve charla. Él (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) intentaba no prolongarla demasiado ya que muchos de sus Compañeros tendría que salir a completar sus tareas y preparar sus comidas por la noche antes de la puesta de sol.

Tiempo familiar

Una vez que regresaba de la mezquita después del Asr, visitaba a todas sus esposas y se instalaba en casa de la esposa con la que le tocaba pasar la noche. A veces, todas sus mujeres se reunían en la casa de la esposa a quien le correspondía ese día. Normalmente, en esta etapa, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) pasaba un tiempo agradable con su familia, en un ambiente relajado; donde pedía a sus esposas que le realizaran preguntas: la casa se convertía en un lugar de aprendizaje de la religión.

Consejos prácticos del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entre el Asr y el Magrib:

1- Rezar 4 rak’as de sunnah antes de la oración del Asr
2- Rezar el Asr a su tiempo y no retrasarlo
3- Pasar tiempo con la familia para aprender acerca de la religión y revisar los asuntos del Din juntos


Del Maghrib hasta el Isha

Cuando suena el adhan del Magrib, Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) procedía a la oración. Cuando iba a entrar en la mezquita, veía a sus Compañeros que llenaban la mezquita y rezaba las 2 rak’at que se recomienda antes del Maghrib. Al entrar en la mezquita, el iqama se recitaba y conducía a sus compañeros en una oración en la que normalmente recitaba suras cortas.

Después de la oración, él no daba ninguna charla porque la gente necesitaba tiempo para descansar y cenar. Él llegaba a casa y rezar las 2 rak’as de sunnah después del Maghrib, y después, cenaba. A veces invitaba a algunos de sus compañeros a cenar si había comida; a veces llegaba a casa y no encontrar nada, excepto dátiles y agua. A veces pasaban días y la comida no aparecía en la casa del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él).

Cenando

El Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) comía en el suelo, nunca comía en una mesa. Cuando empezaba a comer, decía “Bismillah” y comía de la parte que estaba a su lado, (él comía con tres dedos). Nunca se quejó de la comida; y tampoco dejaba la comida aunque no le gustase.

Si comía con una de sus esposas,a veces le daba de comer o comía de la parte en la que su esposa comió, o bebía de donde ella bebió.

Si comía con sus compañeros, la cena nunca acabó sin una charla agradable, o la enseñanza de las costumbres o la difusión del conocimiento.

Después de terminar de cenar, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía lamer sus dedos y alabar a su Señor en abundancia por el alimento dado. Después se lavaba la boca.

Consejos prácticos del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entre el Maghrib e Isha:

1- Rezar 2 rak’as antes de la oración del Maghrib
2- Acortar la oración del Maghrib y realizarla a su tiempo
3- No dar una conferencia o charla después de la oración del Maghrib (dependiendo de la situación de las personas)
4- Rezar 2 rak’as de sunnah después del Maghrib en casa
5- Cenar después de la oración del Maghrib, ya sea con tu familia o compañeros
6- Tener una agradable conversación durante la cena
7- Siguiendo las costumbres islámicas de alimentación: decir Bismillah, comer con la mano derecha, comer de lo que está en tu lado, y decir Alhamdulillah después de comer (también tratar de seguir la sunnah de comer con tres dedos y lamerte los dedos después de comer)


De Isha hasta la medianoche

El Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) permanecía en su casa hasta la llamada a la oración del Isha. Si los Compañeros se reunieron temprano, iba a comenzar la oración; si se retrasaban los Compañeros, retrasaba la oración.

Él rara vez hablaba o daba una charla después del Isha, porque la gente estaba cansada y necesitaban dormir.

Más tiempo familiar

familiarEl Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) volvía a su casa y rezaba las 2 rak’as sunnah después de la oración del Isha. Después pasaba un rato con su familia para disfrutar de su compañía. A veces se iba con sus Compañeros a sus casas y pasar tiempo con ellos, sobre todo sus amigos cercanos Abu Bakr (que Allah esté complacido con él) y Umar (que Allah esté complacido con él).

Ir a la cama

Cuando entraba en su casa, se prepara para ir a dormir, colgaba la ropa y se metía en la cama con su esposa, compartiendo una manta y una almohada juntos. Su cama estaba hecha de piel de animal relleno de fibra y su almohada estaba hecha de un material similar. Ponía su siwak cerca de su cabeza, para utilizarlo tan pronto se despertase.

Dormía sobre su lado derecho, colocaba su mano bajo la mejilla derecha, y luego recitaba el adhkar de antes de dormir. A veces hablaba con su esposa antes de que se durmiese finalmente.

Consejos prácticos del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) después del Isha hasta la medianoche:

1- Retrasar la oración del Isha tanto como sea posible (esto depende del Imam, por supuesto: no hay que ir tarde a la mezquita)
2- Rezar 2 rak’as de sunnah después de Isha en casa
3- Pasar tiempo con la familia después del Isha o con amigos cercanos
4- Pasar tiempo con el cónyuge antes de dormir
5- Recordar a Allah (Subhanahu Wa’Tala) antes de dormir


A partir de la medianoche hasta el Fajr

Cuando llega la medianoche, el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se despierta y se sienta, limpiando el sueño de su bendito rostro, utiliza su siwak cepillandose los dientes con él, entonces alzaba los ojos al cielo y leia los últimos diez versos de Surat al-Imran. Entonces se levantaba, hacia wudu, se vestía y comenzaba su oración de la noche, ya sea en casa o en la mezquita.
La oración de la noche
A veces, antes de comenzar su oración de la noche, él (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) recordaba a Allah (Subhanahu Wa’Tala) muchísimo, glorificándolo, como para cargar su energía para la larga oración de la noche que tenía por delante. Sus 2 primeras rak’ats eran bastante ligeas y cortas, tras lo cual procedía a la larga oración de la noche.

Si observásemos al Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) rezar por la noche, sentiríamos que está totalmente inmerso en otro mundo y que no tenía ninguna prisa por terminar. Recogía todas sus emociones y sentimientos, y los vertía en sus oraciones. Recitaba cientos de versos.

No sólo eran largas sus recitaciones, sino incluso su inclinación y postración eran casi tan largas como su posición, hasta el punto de que un día uno de sus compañeros se le unió para la oración de la noche y estuvo a punto de dejarlo porque era demasiado duro para él.

Rezando Witr

El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se mantenía en este estado de oración, suplicando, glorificando, recitando, en reverencia y postración desde la medianoche hasta que no quedaba nada de noche, excepto una sexta parte de la misma. Él entonces despertaba a su esposa para unirse a él para la oración Witr y rezaban 3 rak’ats de Witr juntos.

A veces, durante las horas entre la medianoche y el Fajr, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía salir de su casa e ir al cementerio y hacer dua’a para los difuntos. Esto era especialmente durante sus últimos años en la tierra (la paz y las bendiciones de Allah sean con él).

Cuando la noche estaba a punto de terminar, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) iba a la cama y descansaba hasta la oración del amanecer y el comienzo de un nuevo día.

Consejos prácticos del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) desde la medianoche hasta el Fajr:

1- Dormir después de Isha y el despertarse después de la medianoche para la oración de la noche
2- Despertarse usando el siwak, recordando a Allah (Subhanahu Wa’Tala), realizar el wudhu y prepararse para la oración de la noche
3- Iniciar la oración de la noche con 2 rak’ats cortas y luego entrar en las más largas
4- Sumergirse en la experiencia de la oración de la noche y no accelerarla haciendola rápida
5- Despertar a la familia para rezar Witr
6- Volver a dormir después hasta Fajr


Reflexiones de la rutina del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)

A medida que has ido leyendo lo anterior, es probable que un pensamiento cruzara tu mente: ¿Cómo está mi rutina en comparación con esta bendita rutina?

Como reflejo de lo anterior, hay algunos puntos a tener en cuenta:
1- El día del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se organiza en torno a las oraciones. Como decimos en Musulmán Productivo, planifica tu vida alrededor de Salat y no al revés.
2- A pesar de que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba ocupado (era un esposo, padre, persona de la comunidad, hombre de estado, general, y lo más importante, un profeta!) se puede ver que su rutina no era estresante.
3- Me llamó la atención la cantidad de tiempo que pasaba con su familia; conté al menos 4-5 veces donde pasaba tiempo de calidad con su familia a pesar de las demandas de su día.
4- También fue una persona de la comunidad, haciendo un esfuerzo por visitar a las personas sus derechos, la enseñanza, y el cuidado de los que necesitaban ayuda.
5- Se puede sentir que el secreto del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) era la energía y el equilibrio en su vida, es sus largas oraciones de la noche; la barakah de la oración de la noche iba vertiendo sobre el resto de su día y haciéndole llevar una vida exitosa y productiva.

Pido a Allah para que hayas encontrado este artículo beneficioso y que hayas aprendido mucho acerca de Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él); sobre la rutina de nuestro amado profeta. Lo que es más importante es que tratemos (en la medida de nuestras posibilidades) imitar aunque sea la mitad de esta rutina con el fin de modelarnos a nosotros mismos y nuestros hábitos, en los hábitos del hombre más exitoso que jamás haya existido, in sha Allah.

Si te ha gustado, comenta y comparte in sha Allah

Texto original:

The Daily Routine of Prophet Muhammad [saw]

Este articulo puede contener errores de traducción

El artículo original es obra de Productive Muslim

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3 comentarios en “La rutina diaria del Profeta Muhammad (s.a.w.s.)

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